lunes, 19 de abril de 2010

La brecha chiapaneca


Carlos Fazio


En el contexto de la estrategia de ocupación de espectro completo (full spectrum) que lleva a cabo Estados Unidos en México, por sus características particulares Chiapas ocupa un lugar central en el mapa del Pentágono. La geografía chiapaneca forma parte de la brecha (the gap) en la que se ubican las zonas de peligro sobre las que el hegemón del sistema capitalista mundial debe tener una política agresiva de prevención, disuasión, control e imposición de normas de funcionamiento afines a los intereses corporativos con casa matriz en la nación imperial, pero también de persecución, desarticulación y eliminación de disidentes o insurrectos, considerados enemigos.

Cabe reiterar que no se puede entender y explicar el sistema capitalista sin el concepto de guerra. La guerra es la forma esencial de reproducción del actual sistema de dominación; la guerra es consustancial a la actual fase de conquista y reconquista neocolonial de territorios y espacios sociales. Pero es también un negocio, una forma de imponer la producción de nuevas mercancías y abrir mercados con la finalidad de obtener ganancias. En ese contexto, la brecha chiapaneca se ubica en un área intensiva en biodiversidad, donde existen grandes recursos acuíferos, petróleo y minerales de uso estratégico, todo lo que da sentido práctico rentable a su apropiación territorial y espacial.

Con un agregado: lejos del ruido mediático de la hora, Chiapas, y en particular el área bajo control de las autonomías zapatistas, es una zona creativa y de resistencia civil pacífica al proyecto neoliberal. Un área donde se procesan nuevas formas de emancipación, de construcción de libertad en colectivo por diversos sujetos sociales y movimientos antisistémicos que enarbolan un pensamiento crítico, ético, anticapitalista, contrahegemónico. Fuerzas que operan al margen de las reglas de juego y los usos y costumbres del sistema, y le dan batalla en el campo cultural, donde radican la memoria histórica, las cosmovisiones y utopías. Se trata de un nuevo sujeto histórico que ya no cree en parches ni reformas dentro del sistema y, ajeno a las viejas y nuevas formas de asimilación y cooptación, ensaya otra manera de hacer política y de construir un poder alternativo desde abajo. Un verdadero poder popular, autogestivo, plural, de auténtica democracia participativa con sus juntas de buen gobierno, sus municipios autónomos y sus autoridades comunitarias.

Por todo eso, el EZLN, sus bases de apoyo y aliados significan un peligro real, un desafío estratégico para Wa-shington y las grandes corporaciones de los sectores militar, petrolero, minero, biotecnológico, agroalimentario, farmacéutico, hotelero, refresquero y del falso ecoturismo, que hoy libran una sórdida guerra por la tierra y el territorio chiapaneco. Quienes se encuentran en los espacios y territorios donde existen agua, bosques, conocimientos ancestrales, códigos genéticos y otras mercancías son, quiéranlo o no, enemigos del capital. Por eso asistimos a una ofensiva conservadora que, bajo la forma de una guerra integral encubierta, asimétrica, irregular, prolongada y de desgaste, busca disciplinar, doblegar y/o eliminar la resistencia del campesinado indígena rebelde para llevar a cabo una restructuración del territorio de acuerdo con los intereses y requerimientos monopólicos clasistas. Se trata de una guerra privatizadora, de despeje territorial y despojo social, que hecha mano de la militarización y paramilitarización del conflicto, de la contención de los movimientos sociales y la criminalización de la protesta para facilitar la libre acumulación capitalista de las trasnacionales y sus aliados vernáculos, mediante un agresivo modelo dominante de agricultura y del espacio rural; un modelo de muerte en beneficio del gran capital.

En la que fue tal vez su última aparición pública, en diciembre de 2007, el subcomandante Marcos advirtió sobre la reactivación de las agresiones militares, policiales y paramilitares en la zona de influencia zapatista. Dijo: Quienes hemos hecho la guerra sabemos reconocer los caminos por los que se prepara y acerca. Las señales de guerra en el horizonte son claras. La guerra, como el miedo, también tiene olor. Y ahora se empieza ya a respirar su fétido olor en nuestras tierras. Anunció entonces que el EZLN entraría a una nueva fase de silencio y que se preparaba para resistir solo –abandonado por la intelectualidad progresista y de izquierda ante el supuesto “bajo rating mediático y teórico” del zapatismo– la defensa de la tierra y del territorio recuperado desde 1994 y bajo control de las autonomías, ante la nueva ofensiva que preparaba el émulo de Victoriano Huerta, Felipe Calderón, con su capitalismo de cuartel.

Desde entonces, como parte de la misma estrategia de ocupación de espectro completo diseñada por el Pentágono, la geografía chiapaneca se llenó de retenes y vehículos militares artillados; reaparecieron los operativos de disuasión e inteligencia, los patrullajes y sobrevuelos en zonas consideradas focos rojos, y se reposicionó al Ejército en comunidades con antecedentes de resistencia civil, al tiempo que autoridades locales y federales llevaron a cabo desalojos violentos y reubicaciones forzosas de comunidades indígenas en la Reserva de Biosfera de Montes Azules y otras áreas, como parte de una estrategia de despeje y control territorial que, disfrazada de un espíritu conservacionista, busca desplazar a la población para facilitar la apropiación y mercantilización de la tierra y los recursos naturales por el gran capital. Eso explica, también, que articulados desde la sede de la 31 Zona Militar de Rancho Nuevo, grupos paramilitares co-mo la OPDDIC (Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos) y el llamado Ejército de Dios (bajo disfraz evangélico) estén hostigando y destruyendo comunidades zapatistas.

Fuente LA JORANDA

miércoles, 14 de abril de 2010

¿PAZ Y BAILE?

Otra primicia: el compa Heriberto García nos acaba de mandar esta narración, ligada al clima generalizado que se vive en San Cristobal de las Casas, y en el marco de la represión anteriormente denunciada, Heriberto toma valor y nos da su visión desde la boca del lobo



Paz y baile?



Por Heriberto García



San Cristóbal de las Casas, 12 de abril de 2010. El pasado miércoles 7, a las 22 horas, se realizó en esta ciudad, organizado por el Ayuntamiento, el concierto del grupo de rock mexicano “La Maldita Vecindad”, dentro del marco de la “Feria de la Primavera y la Paz”. Concluido el espectáculo, sin ningún incidente, el ambiente festivo entre un numeroso grupo de los asistentes continuó dentro de las instalaciones del Parque de la feria.



En este escenario, un grupo de jóvenes músicos y malabaristas decidió hacer una demostración de su trabajo, concentrándose a su alrededor, como espectadores, cerca de 50 personas. En ese momento arribaron tres elementos de la policía municipal tratando de dispersar a los participantes con el argumento de que este tipo de expresiones quedaba prohibido realizarlas en ese sitio. Ante el descontento de la mayoría, los agentes respondieron lanzando gas lacrimógeno para dispersar a la gente sin importar la presencia de niños en el lugar.



Tras la dispersión forzada y con el ánimo encendido, se agruparon alrededor de cien personas que salieron a la avenida Ignacio Allende en dirección al centro de la ciudad, gritando consignas en contra de la policía. Cerca del cruce de esta calle con el Boulevard Juan Sabines Gutiérrez, se presentó una patrulla y una camioneta pick up de la policía municipal, con la clara intención de disolver al contingente, deteniendo a dos jóvenes que inmediatamente fueron liberados por sus compañeros.



Ante esta acción los patrulleros, mientras pedían refuerzos, amenazaron con utilizar sus armas de fuego, provocando la dispersión de las personas e iniciándose una persecución donde participaron numerosos vehículos policiales. De esta manera, presionaron la huida de la gente en dirección a la plaza del Carmen. Rápidamente, patrullas, camionetas y motocicletas policiales fueron cerrando las calles aledañas a la plaza, comenzando la cacería indiscriminada de todos los jóvenes a la vista, incluso de aquellos que no habían participado en los hechos antes señalados.



Intimidando con armas de fuego, utilizando indiscriminadamente gas lacrimógeno, y seleccionando a las personas solamente por su apariencia física, los arrestos se realizaron de forma violenta, en muchos casos sin ningún límite o moderación de la fuerza.



Aproximadamente a las 00:30 del día jueves, alrededor de 25 personas de ambos sexos, entre 15 y 30 años de edad, fueron trasladados a las instalaciones de la policía municipal ubicada en el Boulevard Juan Sabines, mientras tanto en las calles cercanas al centro, la policía siguió patrullando e intimidando a los transeúntes durante toda la madrugada.



Dentro de las instalaciones de la policía el maltrato físico y psicológico continuó. Los agentes no portaban ningún tipo de identificación, estando algunos de ellos incluso con el rostro cubierto, ocurriendo todo esto ante la indiferencia de la juez en turno, quien se limitó a registrar los datos y las pertenencias de los detenidos, negándose, además, a informarles acerca de su condición jurídica y los cargos en su contra, violando con ello las garantías señaladas en el artículo 20 de la constitución mexicana.



Trasladados a las celdas sin mayor atención médica que la prueba de alcohol en la sangre, los detenidos permanecieron incomunicados durante varias horas, lapso en el que fueron liberados los menores de edad. Cerca de las cuatro de la mañana del jueves se realizó otro registro con fotografía y fichas con el nombre de cada persona; el cargo atribuido fue el de escandalizar en la vía pública, falta administrativa por la que se tendría que pagar una multa de 400 pesos o cumplir con las 36 horas de arresto. Dos ciudadanas españolas fueron liberadas sin que se les forzara a pagar la fianza, mientras que dos mujeres más y tres hombres decidieron pagar la multa, siendo liberados a las 8 de la mañana del mismo día.



Cumplieron el arresto de 36 horas 9 hombres y una mujer, en condiciones insalubres, sin ningún suministro de alimentos y con visitas condicionadas a la voluntad discrecional del personal policial. En el transcurso de la mañana del jueves se presentaron dos visitantes del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas para levantar los testimonios de los inculpados, verificar el estado de salud y las heridas de los mismos ante la presencia intimidatoria del juez en turno, Iván Velasco, quien negaba las declaraciones expuestas por los detenidos relacionadas con la violencia desmedida durante el operativo policiaco y la portación de armas de fuego por parte de sus elementos. Sin embargo, el trato dentro de las instalaciones mejoró tras la visita de los defensores de derechos humanos y la liberación se presentó a la hora señalada el viernes 9 de abril.



Los hechos antes señalados son muestra de una política fundada en la intolerancia, el miedo, el abuso de autoridad y la persecución. En esta estrategia desarrollada por el gobierno estatal de Chiapas encabezado por Juan Sabines Guerrero, y en este caso puesta en práctica por el gobierno municipal de Mariano Díaz Ochoa, se violentaron derechos fundamentales de las personas, como la libertad de asociación y de expresión.



Estos eventos, en ningún caso, son hechos aislados. En mayo de 2009 fue asesinado en la ciudad de San Cristóbal, Víctor Martín Penagos Estrada (conocido como el Burla) por grafitear la barda de un hotel; las irregularidades del caso no han sido aclaradas hasta ahora y el responsable se encuentra en libertad. Los medios de comunicación trataron de justificar el homicidio creando una campaña a favor de las autoridades, criminalizando y prejuzgando a los jóvenes grafiteros, al mismo tiempo que justificaron la legalización de las prácticas represivas y los excesos del uso de la fuerza por parte de las autoridades.



En los últimos siete meses se han incrementado las denuncias ante organizaciones defensoras de los derechos humanos en contra de abusos policíacos particularmente en contra de jóvenes. En la ciudad de San Cristóbal, centro turístico por excelencia del estado de Chiapas, se pretende atraer un mayor número de visitantes tanto nacionales como extranjeros con una mayor capacidad adquisitiva, por lo que se considera necesario desplazar a cientos de visitantes en su mayoría jóvenes que no obedecen a esta lógica diseñada por las autoridades locales. La criminalización de determinadas prácticas culturales obedece a un plan mayor relacionado con el megaproyecto turístico diseñado por el gobierno estatal y dos consultoras transnacionales (Norton Consulting Inc. y EDSA, Florida) que pretenden crear ocho circuitos turísticos entre Palenque y San Cristóbal, afectando varias comunidades indígenas y el medio ambiente de la región.



jueves, 8 de abril de 2010

Represión en San Cristobal

M. nos acaba de mandar este correo para difundir lo que lxs compas están viviendo en San Cristobal.

jueves, 8 de abril de 2010, 09:21 pm


San Cristobal de las Casas, Chiapas
MÉXICO

A las primeras horas de este Jueves, después del concierto de La Maldita Vecindad el día miércoles 7 de abril en el marco de la Feria de San Cristobal, un grupo de asistentes decidimos permanecer en el lugar del concierto a tocar tambores y hacer malabares de fuego para mantener el ánimo. A los pocos minutos, se acerca un grupo nutrido de Policías a exigir que nuestra retirada sin motivo alguno; ante la resistencia, las quejas y las preguntas de muchos de los presentes, el grupo policial decidió agredirnos con el gas pimienta que siempre cargan.

Con la intención de no dar motivos a mayores agresiones, se decidió salir del lugar. El plan era caminar sin dejar de tocar y haciendo el mayor ruido posible para evidenciar la represión. Poco tiempo después, varias camionetas aparecen sólo para cerrar el paso.

A dos cuadras comienza la persecución, éramos alrededor de 200 personas que sin decir nada nos organizamos para soltar a lxs que habían agarrado y correr en todas las direcciones.

Parece imposible escapar frente al despliegue innecesario de policías, camionetas, patrullas y motos, que nos cortan el camino, que lanzan gases, que dan palizas, y cargan armas listas para ser disparadas.

Detienen por la fuerza a muchas personas usando una violencia brutal.

A estas horas no sabemos cuanta gente tienen detenida, según ellos son 30 personas, pero aun no contamos con mayores datos

Como era de esperarse no se nos otorga la información que exigimos, no sabemos de nombres, de cargos imputados, ni número de detenidos.

Están investigando –dicen ellos- ... Sólo aciertan a gruñir que "hay dos taxis dañados"... ¿De eso se les acusa?

El centro está colapsado, pletórico de Policía Estatal, Federal, Preventiva y de Caminos.

Han pasado varias horas, hacemos recuento e intentamos dar marcha atrás para acordarnos de lo ocurrido.

Contamos y pensamos que tienen que ser muchas más personas detenidas: Entre las que sabemos que lo están (compañerxs cercanxs), sumadas a lxs no aparecidxs, además las que no conocemos, pero vimos como agarraban, golpeaban y aventaban a camionetas, deben de ser al menos el doble de la cifra que oficialmente se maneja


En nuestra lista hay gente de diferentes estados del país, (Guadalajara, Estado de México, Oaxaca, D. F, Chiapa de Corzo y San Cristobal de las casas), y de otros países: España, Chile y Costa Rica.

A la espera de tener más información para comunicarles y contando con su solidaridad para liberar a nuestrxs compañerxs. Estamos todxs convocadxs a las instalaciones de Policía Preventiva para apoyar de cualquier manera a nuestrxs compañerxs, exigir información y la libertad de todxs ellxs. El día de hoy jueves, estaremos a partir de las 19:30 hrs. Si alguien no se pudo sumar a esta convocatoria, nos permitimos informarles que ya estamos organizados en pequeñas comisiones para apoyar con comida, ir a diferentes centros de Derechos Humanos, difundir y redactar información más específica y formal en diferentes medios. Si a alguien considera prudente su participación les pedimos que se sumen

.

Difundan este comunicado mientras conseguimos algo más.

Por el Pueblo Libre

Por la no violencia Policial y

la no criminalización de lxs jóvenes!!





lunes, 5 de abril de 2010

Encapuchados

Hace unos días (27 de Marzo) un supuesto desertor Zapatismo, le hizo llegar al periódico REFORMA (del que no ponemos la liga porque de se necesita pagar)una foto de una persona que presumiblemente es el subcomandante Marcos. La información publicada por Reforma asegura que el segundo en rango luego de marcos es el comandante Moisés. No se hace mención del comandante Tacho.

Alega además el supuesto ex-zapatista que la visita de algunos europeos del país vasco son evidencias de ligas del EZLN con la ETA.
Reforma publica además que el EZLN cuenta con armas largas que incluyen rifles AK-47 y AR-15.

El día de hoy la jornada la opinón de Gustavo Esteva responde:


Desencapucharnos
Gustavo Esteva
E

l incidente sería banal y ridículo si no fuera tan amenazante y peligroso. No podemos pasarlo por alto.

El 27 de marzo el titular “Desencapuchan al subcomandante Marcos” encabezó la primera plana de Reforma. Firmada por el equipo editorial, la nota mostró fotografías de rostros descubiertos, uno de los cuales sería el del subcomandante Marcos, acompañadas de información estratégica sobre el zapatismo que un supuesto desertor habría entregado al periódico.

La persona desencapuchada es Leuccio Rizzo, un ciudadano italiano conocido por diversas organizaciones chiapanecas, quien denunció ya la irresponsabilidad del periódico al usar calumniosamente su rostro. La nota misma es un engendro sin pies ni cabeza. A la grosera mentira que presenta a Leuccio como Marcos se agrega la mezcla de imágenes de hace más de 10 años con algunas recientes, la presentación de informaciones bien conocidas como si fueran novedad y la divulgación de datos equivocados que hasta un reportero principiante hubiera podido desenmascarar.

Reforma presume de sólida capacidad profesional. Pretende verificar con rigor cuanto publica. Esta nota demuestra lo contrario: parece de un pasquín mercenario de quinta. No sólo contiene distracciones garrafales, como la que confunde el País Vasco con ETA. Hay increíble desinformación, contradicciones flagrantes, datos enteramente obsoletos. Todo cae por su propio peso al desvanecerse la supuesta identificación del subcomandante Marcos del encabezado.

Pueden decirse muchas cosas de Reforma, pero no cabe atribuirle inocencia o ingenuidad. Con esta nota falsa y malévola ha contribuido con entusiasmo a una maniobra sucia, que forma parte de la campaña cada vez más intensa que realiza el gobierno contra los zapatistas, tanto en la forma activa de agresiones paramilitares y hostigamiento constante como en la indirecta de la desinformación continua –a la que se suma ahora un centenar de periódicos que en el mundo entero reprodujeron lo publicado por Reforma. Medios destacados, algunos de bien ganado prestigio, caen en el amarillismo irresponsable de este medio, ratificado en la indecente arrogancia con la que trató la aclaración de Leuccio Rizzo.

Estamos en el mismo nivel infame de la celada de Zedillo, el 9 de febrero de 1995, cuando organizó junto con los medios una campaña de exterminio de los zapatistas que la presión de la sociedad civil convirtió en su contrario: la Ley para el Diálogo, la Negociación y la Paz Digna en Chiapas. Esta ley protege aún al zapatismo, pero los tres niveles de gobierno la violan continuamente, junto con la Constitución, a medida que se extiende el estado de excepción no declarado que vivimos.

Se ha puesto de nuevo en circulación, en estos días, un video que responde puntualmente a las revelaciones de Reforma. El subcomandante anuncia ante la cámara que mostrará una fotografía suya sin pasamontañas y luego se lo quitará. Muestra en seguida un espejo –en el que nos vemos todos– y empieza a quitarse el pasamontañas. Cuando éste se levanta por completo aparece la cara de un niño y tras él, en rápida sucesión, personas de todos los colores, tamaños y sabores que se van quitando sus pasamontañas.

No se trata de algo nuevo: circula desde 2008 en youtube.com/watch? v=qRnoJt7PTDE. Pero es una respuesta eficaz a la campaña tendenciosa que pretende reducir el zapatismo a Marcos y revela su identidad –un nombre o una cara. Marcos nació el primero de enero de 1994 y así surgió la oportunidad de que lo fuéramos todos: de que pudiéramos cobijar bajo ese nombre nuestra dignidad y que hiciéramos de ella bandera de la transformación.

Primero fueron los indígenas, pero como yo no era indígena, no me importó; después fueron los campesinos, pero como yo no era campesino, tampoco me importó; luego fueron los obreros –mineros, electricistas, otros–, pero como yo no era obrero tampoco me importó; más tarde fueron los homosexuales, pero como yo no era homosexual, tampoco me importó; ahora vienen por mí, pero ya es demasiado tarde.

Uso conscientemente esta paráfrasis de unas frases de Niemöller que se han vuelto clásicas. No estamos ante la tradición fascista, contra la cual él las formuló en 1946, pero lo que tenemos enfrente puede ser peor. Personajes sin principios, en los medios y el gobierno, asocian sus judíos con clases enteras de personas que consideran inferiores. Quieren someter a todos por la fuerza de las armas y de los medios. Con el pretexto del narcotráfico militarizaron ya el país y preparan ahora a la opinión pública para la extensión final del estado de excepción.

Sólo haciéndonos Marcos podemos detenerlos, antes de que sea demasiado tarde.

jueves, 25 de marzo de 2010

EZLN: re-inventando el poder

Este día los miembros de la Brigada Universitaria de Trabajo Andrés Aubry estamos de plácemes, nuestro compañero y amigo Raúl Romero acaba de sacar otra edición de un texto que ha sido motivo de largas discusiones y, que a la postre perfila para convertirse en un punto de referencia para chicos y grandes. Bien por el compa que pone en alto el nombre de esta brigada que sigue trabajando

No les quito el tiempo, échenle un ojito


Rebelion. EZLN: re-inventando el poder
EZLN: re-inventando el poder



Es común, entre los detractores del zapatismo, un desconocimiento (a veces mal intencionado) sobre cómo este movimiento se ha ido transformando hasta convertirse en lo que hoy es: redes de comunidades autónomas y en resistencia. Quienes lo juzgan, casi siempre insertos en las mafias políticas o académicas que gobiernan este país, señalan que cometen un error al estar fuera de la vida política institucional, jurídicamente reconocida, así como su opción por la vía armada como medio para alcanzar sus demandas. Con este argumento pretenden limitar el ejercicio del poder político, circunscribiéndolo a la acción en el marco de las instituciones estatales las cuales, como sabemos, se encuentran en México fuertemente corrompidas y enfrentando una aguda crisis de su legitimidad.

Existe también una confusión entre algunos simpatizantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, sobre cómo este movimiento se posiciona frente al ejercicio y el concepto de poder. De hecho hay autores que han sugerido que los zapatistas se han embarcado en un esfuerzo por cambiar el mundo sin tomar el poder[3], por lo que se atreven a señalar que una de sus características básicas es el antipoder. El trabajo que a continuación presento, pretende describir cómo es que los Caracoles zapatistas son la realización de facto de la autonomía y una reinvención de lo que tradicionalmente se entendió en cuanto al poder. Entremos al debate.

En el diccionario de la Real Academia Española una de las definiciones de poder que se presenta es la de tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. A su vez, en el diccionario de Maria Moliner, se define poder cómo la capacidad o facultad para hacer cierta cosa. En un sentido general, entendemos entonces poder como la capacidad o potencia para producir un efecto en un ambiente determinado. Si se acepta esta definición general, entonces el debate prosigue al intentar otras especificaciones del concepto; por ejemplo, cuando se habla de poder político.

Para la mayor parte de los teóricos de la política y en casi todos los momentos de la historia de la humanidad, poder político ha estado directamente relacionado con el Estado y con las distinciones sociales que éste genera. Así por ejemplo, Max Weber –considerado como uno de los padres de la sociología- señala que poder es “la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentro de una relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa probabilidad"[4]. Más adelante el mismo autor señala que el concepto de poder esta interrelacionado con el de dominación, el cual define como “la posibilidad de encontrar obediencia a un mandato determinado”. Weber avanza en sus reflexiones y sugiere que el Estado es esa institución que posee el monopolio de la dominación a través de la violencia legítima; un poder que implica dominación y a la vez es facultad exclusiva del Estado.

Es precisamente aquí donde radica uno de los grandes aportes de los Caracoles zapatistas, ya que su ejercicio y entendimiento del poder no se construye bajo la lógica del Estado “realmente existente”; mucho menos de la dominación. En lugar de concentrar el poder político en un sólo hombre o en una institución, las comunidades indígenas zapatistas realizan una forma de redistribución equitativa del poder, donde cada miembro de la comunidad tiene la capacidad de incidir en las decisiones de la comunidad. Acompañados de una democracia participativa y un empoderamiento de la comunidad –escribe González Casanova-, los Caracoles zapatistas construyen pueblos-gobierno[5].

Recuperando lo positivo de experiencias y teorías pasadas, los zapatistas re-inventan con la práctica la idea de poder; un poder social revolucionario que no pretende el “monopolio de la violencia legítima” y que por el contrario se convierte en una forma de poder emancipatorio que los libera de la dominación en la que habían vivido por cientos de años. Con este empoderamiento, las comunidades zapatistas se dan a si mismas gobierno: el poder de la comunidad, del colectivo, se convierte en gobierno; un gobierno que al ser de todos gobierna para todos. Debido a que en las comunidades zapatistas pueblo y gobierno son lo mismo, “el pueblo manda y el gobierno obedece”. Pero esta historia no es reciente ni sencilla, sino todo lo contrario. Es el resultado de por lo menos cinco siglos de resistencia. Ahondemos un poco.

Durante la Conquista y también en la Colonia, los pueblos originarios de América fueron avasallados, dominados y sometidos a las reglas que la corona española imponía; pero también hubo pueblos que resistieron y lograron mantener vivas sus lenguas, costumbres, tradiciones y formas de organización social, aún cuando esto fue posible al precio de un amplio proceso de hibridación o sincretismo. Dicha resistencia fue acompañada o testimoniada por algunos españoles que decidieron no guardar silencio ante el terrible genocidio que sus reyes encabezaban. Un caso ejemplar es el de Fray Bartolomé de las Casas.

Luego, durante la Guerra de Independencia de 1810, los indígenas-campesinos que sobrevivieron al extermino tuvieron un papel importante en la guerra por la formación de la nueva Nación. Sin embargo, la historia oficial los dejó fuera y la burguesía naciente ocupó el lugar protagónico, en parte porque fueron ellos quienes salieron victoriosos de esta batalla. Es verdad que para aquello años, los pueblos originarios carecían de un proyecto propio.

Un siglo después, los indígenas-campesinos volvieron a ser pieza clave en los ejércitos revolucionarios, principalmente los encabezados por Emiliano Zapata y Francisco Villa, (Ejercito Libertador del Sur y División del Norte, respectivamente). En esta ocasión sus demandas tuvieron mayor impacto y la Reforma Agraria –que no era la única, pero sí la más importante- se convirtió en parte central de la plataforma revolucionaria que convulsionó y transformó las instituciones políticas del Estado mexicano. Pero, –parafraseando a Marx- la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. Cierto es que al principio se conformó un Estado con fuerte contenido social, que alcanzó su plenitud en el sexenio del general Lázaro Cárdenas del Río. Sin embargo, de nueva cuenta la burguesía nacionalista se apropio del triunfo de la revolución y unas décadas después se fueron sentando las bases para la desestructuración de esta forma del Estado en México.

Así, los pueblos originarios con su organización social han sido un actor social protagónico en las luchas por hacer de México una nación libre, independiente y soberana, a pesar que la historia oficial pocas veces los incluya en sus libros; pero también este breve relato da cuenta de cómo los pueblos originarios han sido victimas de una doble dominación: 1) la del colonialismo externo e interno y 2) la de clase. La opresión se hace más grave si consideramos también la variable género, pues como expresó una comandanta zapatista en el Evento político, deportivo, cultural y artístico Mamá Corral: “las mujeres zapatistas vivíamos –antes de la insurrección- una triple opresión: por ser mujeres, por ser pobres y por ser indígenas”. Es por estos motivos que me atrevo a señalar que la realización de la autonomía por parte de los Caracoles zapatistas es resultado de una cultura alternativa del poder que surge de 500 años de resistencia de los pueblos indios de América.

Así mismo, al interior del zapatismo, la conquista de la autonomía también es resultado de un proceso de consulta, consenso y transformación: consulta y consenso porque de por si todas las decisiones se toman así. Transformación porque el zapatismo tiene esa capacidad de adecuarse a medida que el momento histórico lo exige, sin abandonar sus demandas originales. Señalo esto último porque luego del cese al fuego, el EZLN -haciendo caso al sentir de sus bases de apoyo y de la sociedad- reconoció al Estado mexicano como un interlocutor con el cual negociar sus demandas[6]. Pero luego de incumplir los Acuerdos de San Andrés, intensificar la ofensiva contra los territorios zapatistas y perseguir a los simpatizantes civiles, los insurrectos optaron por continuar con su proyecto alternativo sin detenerse a contemplar a que llegara la “buena voluntad” de los políticos de arriba.

Vino un último intento. En 2001 veintitrés comandantes y un subcomandante llegaron a la Ciudad de México después de recorrer 13 estados de la República. El objetivo era llegar hasta el Congreso de la Unión y hacer escuchar una vez más sus demandas, pero en esta ocasión en un recinto oficial. La respuesta, por parte de los senadores, fue la aprobación de la Ley indígena, la cual bien describió Marcos como Reconocimiento Constitucional de los Derechos y la Cultura de Latifundistas y Racistas. Fue entonces cuando vino el silencio y en 2003 los zapatistas anunciaron el nacimiento de los Caracoles.

Los Caracoles zapatistas representan también una ruptura con esa visión de los movimientos revolucionarios del siglo XX que pretendían tomar el poder por la fuerza para luego cambiar el mundo. En lugar de esto los pueblos mayas rebeldes construyen el poder desde abajo (en lo micro) y de esta forma buscan hacer redes de resistencia con otras comunidades u otros movimientos, que con sus modos, construyan en México o en cualquier lugar del planeta (en lo macro); un mundo donde quepan muchos mundos.


[1] Publicado por primera vez en Consideraciones, Revista del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, no. Especial 1 (2009): 7-9.
[2] Pasante de sociología. Técnico Académico Asociado C en el Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM y Periodista del medio Independiente The Narco News Bulletin
[3] Ver: Holloway, John. Cómo cambiar el mundo sin tomar el poder. Argentina: Herramienta, 2002. [4] Max Weber, Economía y Sociedad, V. 1, Fondo de Cultura Económica, México, 2005, p. 43.
[5] González Casanova, Pablo. “Los Caracoles zapatistas: redes de resistencia y autonomía” en Los caminos de la izquierda, coordinado por Julio Moguel. México: Casa Juan Pablos, 2004, p. 63.
[6] Para evitar confusiones, vale una aclaración: me refiero a negociar no como traicionar, claudicar o ceder, sino al hecho de alcanzar las demandas por la vía del dialogo, donde los argumentos y la razón priven por sobre todo.


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REBELIÓN